PALABRERÍAS

Blog de un adicto a la palabra.

Mirada

Le mirabas fijamente.

El comía y charlaba con los otros comensales, ajeno a todo.

El restaurante estaba repleto y la niebla del tabaco lo difuminaba todo.

Aún así, le mirabas fijamente.eyes

El seguía hablando y comiendo, haciendo girar el mundo alrededor de sus palabras y sus gestos.
Y tú, le mirabas fijamente.

Mientras él hablaba de playas cristalinas y vinos de sabor afrutado, de mujeres de sangre púrpura y sábanas aterciopeladas.

Le mirabas, fijamente, viéndole, cada vez más, quedar ahíto de comida y de sí mismo.

En un punto de la velada, calló. Y no tuvo otro remedio que devolverte esa mirada que había empezado a arder en algún lugar recóndito de sus entrañas.

En ese momento, se vio a sí mismo, como un crío, ridículo, guiado por la vanidad.

No supo sentir rabia, ni ira.

Tampoco derramó una mísera lágrima.

Entonces dejaste de mirar.

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Viernes octubre 13, 2006 - Posted by | Micropalabreos

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