Método Snowflake II
En uno de los posts anteriores, introdujimos el primer paso para dar forma a nuestra novela en forma de historia en quince palabras.
En este avanzamos un paso más allá, y comenzamos a fractalizar la novela:
Ahora, se trata de alargar la historia en quince palabras para convertirla en historia en un párrafo. Con una hora de nuestro tiempo debe bastar -es más, debería ser un margen de tiempo suficiente para escribir y luego revisar lo escrito, aunque como la novela es vuestra, podéis organizaros el tiempo como queráis. Faltaría más.
¿Qué debe contener esta historia en un párrafo?
A) Dónde arranca la historia (no el marco de lugar, sino el status quo en el que arranca a andar vuestra novela).
B) Los principales conflictos que tendrá que afrontar vuestro protagonista (Randy Ingermanson recomienda una historia basada en tres conflictos que se generan evolutivamente; yo prefiero hablar de que cada historia tiene sus conflictos que se van generando por sí solos, y que decir de antemano “voy a provocar tres conflictos” ya es causa suficiente para que tu historia se vea forzada e impuesta a tus personajes).
C) El final o resolución-o lo que creáis que puede aproximarse a un desenlace natural según estáis preconcibiendo la novela, que luego podrá irse desescribiendo a medida que la historia, al escribirse, os vaya contando por sí sola su final, el de verdad.
Tomaros esta historia en un párrafo de la misma manera que el ejercicio anterior: un ejercicio de propósitos, de pre-diseño, una ayuda para pensar de antemano vuestra novela y no tener la sensación de que estáis escribiendo dando círculos concéntricos y sin llegar a ningún lado.
El párrafo debiera tener una extensión de cinco líneas. Una para el arranque de la historia, dos o tres para los conflictos que pueda afrontar el/los personajes, y otra a modo de final o resolución.
Ánimo, a ver si alguno se lanza al ruedo y envía su ejercicio…
Un saludo, palabreros.
PD: ¿Alguno ha escrito ya su historia en quince palabras? ¿Ha leído alguna que valga la pena que conozcamos el resto de palabreros -en alguna revista, diario, o demás? Os agradecería si pudierais enviar lo que fuera, vuestro o ajeno, para que podamos hacer de esta secuela dedicada al Método Snowflake algo interactivo y participativo
